Argentina, Litio

PRESENTARON INFORME CONTRA EL PROYECTO MINERO “TRES QUEBRADAS”

10/04/2021
La asociación civil Bienaventurados los Pobres (BePe) presentó un informe sobre explotación minera titulado “Minería Transnacional de litio en Lagunas Altoandinas de Catamarca: Caso Liex S.A.” Aseguran que el estudio brinda información completa acerca de la minería de litio, y que sirve para dimensionar efectivamente los impactos y daños de la explotación minera. Tres quebradas se encuentra en pre-factibilidad, con una capacidad de extracción de litio de 20.000 toneladas.
Fuente: Página 12
Se trata de un resumen ejecutivo de empresas transnacionales y de principios rectores “hacia mecanismos efectivos para la protección de derechos humanos en América Latina”, elaborado en octubre de 2019 por un equipo de investigación de la asociación, integrado por Natalia Sentinelli, Aimée Patricia Martínez Vega, y Rosa Aráoz.

El proyecto de investigación está integrado por representantes de Pensamiento y Acción Social (Colombia), Justiça Nos Trilhos (Brasil), Cooperacción (Perú) y BePe (Argentina), según indicaron.

La investigación hace foco en Fiambalá, una zona cordillerana y precordillerana del oeste catamarqueño. En ese lugar conviven comunidades desde tiempos ancestrales “en estrecha armonía con un paisaje de cursos de agua localizados entre bolsones de acentuada aridez”, dice el informe.

“En este lugar de apariencia desértica, familias y asociaciones campesinas desarrollan variadas prácticas agrícolas, sostienen una gran biodiversidad de especies cultivadas y silvestres, un paisaje rico, abundante, productivo, y una vida comunal organizada en torno a la lógica de la reproducción de la vida”, describe.

Aseguran que “el documento de la investigación brinda información completa, veraz y accesible acerca de la minería de litio, que sirve para dimensionar efectivamente los impactos y daños por parte de las operaciones mineras”.

Impacto
Según el informe, el proyecto en el estado actual vulnera una serie de derechos. En el caso del agua, “la reducción irremediable de los depósitos”. En este punto aseguran que el Informe de Impacto Ambiental presenta varias imprecisiones y que la etapa exploratoria “fue aprobada antes de realizarse el estudio hidrogeomorfológico de la cuenca, es decir, sin el cálculo de la capacidad de recarga del acuífero”.

En relación con el ambiente, el informe señala que “Ante de las innumerables incertidumbres acerca de los prejuicios ambientales y daños ecosistémicos posibles, se debe detener la actividad hasta contar con los estudios que permitan fehacientemente determinar la magnitud de los daños”.

En el mismo tono, resalta la falta de información y transparencia. “Los vecinos denuncian que no se respetó el derecho legítimo a consulta pública”, según exige la Ley General de Ambiente. “No hubo instancias generadas por el Estado que permitan la participación deliberada e informada y la toma de decisión por parte de las/los pobladores en relación a su soberanía territorial”.

A la vez se afirma que hay “irregularidad jurídica al promover extractivismo en un sitio protegido por la Convención de Ramsar”, bajo la cual están inscriptos los humedales altoandinos.

La exposición del informe, que tuvo lugar ayer jueves, contó con intervenciones internacionales: desde Colombia, Paula Álvarez Roa, politóloga, coordinadora del área de territorios y derechos humanos de PAS; Jorge Campanini, ingeniero ambiental con amplia experiencia en investigación sobre Minería, hidrocarburos y conflictos socioambientales, investigador del Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB); Lucio Cuenca Berger, ingeniero, director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), y parte de la Red Metropolitana No Alto Maipo y del Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT).

Presentaron el informe Natalia Sentinelli, coautora; Rosa del Valle Aráoz, coordinadora de la Escuela de Derechos que se desarrolló en paralelo a la investigación; y Johana Villagrán, de la comunidad campesina de El Bolsón de Fiambalá, que integra la asociación Campesinos del Abaucán (ACAMPA).

La asociación informó que “por la relevancia de los hallazgos”, el documento del informe es de libre descarga y ya se encuentra disponible en https://aguaparalospueblos.org/category/argentina/

Proyectos de litio
Hoy en la Argentina hay dos minas de litio en operación, una en construcción y 18 proyectos avanzados. Esos 21 proyectos de extracción, tienen capacidad para extraer 93 millones de toneladas. Se estima que con el desarrollo de los proyectos que hoy se encuentran en investigación, se pueden llegar a extraer hasta 350.000 toneladas anuales.

De las dos minas en operación en el país, una pertenece a Catamarca, el proyecto Fénix. El proyecto Tres Quebradas, que refiere el informe está en Fiambalá, en el límite con Chile, y s enecuentra en etapa de pre-factibilidad con una capacidad de extracción anual de 20.000 toneladas.

Sentada por el agua
Hoy a las 17, frente al Ministerio de Minería está prevista una “Sentada por el agua”, convocada por organizaciones que coinciden con la Asamblea El Algarrobo. Reclaman que están “subiendo máquinas” del proyecto MARA (Agua Rica- Alumbrera) y que “ya comenzó a trabajar de manera ilegal”.

Presentaron informe contra el proyecto minero “Tres quebradas”

Litio, Mexico

Pagó 7 mdp por predio rico en litio; ganará 1,200 mdd

Braulio Carbajal
11/04/2021
Bacanora Lithium en Sonora es considerada como la primer mina en desarrollo de litio más grande del mundo.
Foto tomada del sitio https://www.bacanoralithium.com / Archivo

Ciudad de México. Hace una década, Bacanora Lithium adquirió de un particular los derechos de explotación de más de 3 mil hectáreas en el noreste de Sonora. Para la cesión, según documentos de la empresa, desembolsó aproximadamente 7 millones de pesos, un precio de ganga para hacerse con el control de lo que a la postre se reveló como el más grande yacimiento de litio en México, proyecto que, estima la minera, dejará ingresos por mil 200 millones de dólares.

A principios de los 90, un grupo de investigadores estadunidenses obtuvo la concesión de una porción de tierra ubicada en la región limítrofe entre Chihuahua y Sonora, afectada por la actividad del crimen organizado. Su objetivo era extraer boro, un material usado en la industria para fabricar limpiadores y jabones.

No obstante, tras varios estudios, concluyeron que el boro encontrado en la zona era “anómalo”, por lo que al poco tiempo decidieron abandonar la región.

Casi 20 años después, en 2010, Bacanora, una empresa que en ese entonces era de capital canadiense (ahora es inglesa) inició campañas de recogida de muestras en el área con el objetivo de extraer boro; sin embargo, de manera fortuita descubrió que la región era rica en litio, mineral que en ese entonces comenzaba a ser objeto de mayor atención por su uso en la naciente industria de los autos eléctricos.

En ese entonces, los derechos de explotación de las tierras estaban en manos de un particular, a quien Bacanora, de acuerdo con un informe a inversionistas fechado en 2013, compró en 2010 las concesiones por un precio de 40 mil dólares (490 mil pesos al tipo de cambio de entonces) y la cesión de 500 mil acciones de Bacanora a un precio de un dólar por acción, lo que equivalía a aproximadamente 6 millones 200 mil pesos.

A lo anterior, poco menos de 7 millones de pesos, se debe sumar la inversión de 420 millones de dólares que se espera hará Bacanora Lithium para echar a andar su proyecto en Sonora, yacimiento que Mining Technology calificó como el mayor depósito en desarrollo del mundo, con reservas por 243 millones de toneladas.

La venta de los derechos de tierra de un particular a Bacanora no es nada extraño, pues cualquier persona puede adquirir derechos para explotar tierras a precios realmente bajos, dado que el costo del trámite de cada solicitud de concesión minera va de los 443 pesos (entre 1 y 30 hectáreas), hasta los 137 mil 790 (más de 50 mil hectáreas), más un pago variable por hectárea extra.

No obstante, en la normativa hay un vacío que permite que las concesiones sean traspasadas de mano en mano, lo que ha provocado que los dueños de los títulos especulen con las hectáreas otorgadas por el gobierno hasta que llegue un mejor postor, empresa nacional o trasnacional, a la que ceden los derechos a cambio de una cantidad que suele ser mucho mayor que la que pagaron.

Las tierras cuyos derechos adquirió Bacanora en 2010 se ubican a 190 kilómetros al noreste de la ciudad de Hermosillo, Sonora, y están a 200 kilómetros al sur de la frontera con Arizona.

En las más de 3 mil hectáreas que componen las concesiones se ubican los siguientes ranchos con los que la empresa ha negociado con sus propietarios para explotar las tierras: Rancho Seco, Las Chivas, San Gabriel de los Castores, El Palmar, La Joya, El Sauz, El Cubachi, Sauz de Valencia, Los Americanos, La Ventana y Las Perdices.

Según la empresa minera, ha recibido permiso del gobierno local y los propietarios de los ranchos mencionados para realizar trabajos de exploración, además de asegurar que más allá del pago que hizo por la concesión de las tierras, “no hay otras regalías que haya tenido que pagar, derechos de devolución u otros acuerdos”.
https://www.jornada.com.mx/notas/2021/04/11/economia/pago-7-mdp-por-predio-rico-en-litio-ganara-1-200-mdd/

Internacional, Litio

Extremadura deniega a Infinity Lithium explotar el litio en Valdeflores (Cáceres)

La consejera Olga García rechaza la solicitud de Infinity Lithium porque el plan municipal de urbanismo no permite realizar sondeos ni catas en ese terreno
08/04/2021
Baterías Ión litio Junta de Extremadura Minería
Laura Ojea
Se les dificultan los trámites a Infinity Lithium en su camino por explotar litio en las minas de Valdeflores, junto a la ciudad de Cáceres. Según han publicado varios medios regionales, la Junta de Extremadura ha denegado el permiso de investigación a Infinity Lithium para su proyecto de mina en Cáceres.

La Dirección General de Industria, Energía y Minas ha denegado el permiso de investigación denominado Valdeflórez, por considerar que las actividades de investigación que se pretendían llevar a cabo en las dos cuadrículas mineras que abarca este permiso consisten esencialmente en sondeos mecánicos y calicatas que están expresamente prohibidas por el Plan General Municipal de Cáceres, al realizarse en suelos no urbanizables protegidos con limitación de usos.

El proyecto en el que participa Sacyr y con un acuerdo de financiación con EIT InnoEnergy, grupo que lidera la Alianza Europea de Baterías, se queda a las puertas del éxito, al menos de momento.

El proceso aún está lejos de concluir de acuerdo con la normativa vigente, aunque esto supone un retraso muy preocupante. El expediente administrativo sigue su curso, se abre un plazo para presentar recursos de alzada y, posteriormente, cabe recurso ante la justicia.
Litio, el nuevo ‘El Dorado’

En España y Portugal se encuentran las mayores reservas de toda Europa, y en Cáceres se sitúan las dos minas que pugnan por conseguir la autorización de explotación.

Por otro, Lithium Iberia, que quiere explotar el yacimiento de Las Navas, en Cañaveral, también en la provincia de Cáceres. Un punto de extracción que generaría 2,3 millones de toneladas al año de litio que vendría acompañado de una fábrica de baterías que se instalaría en la región.

Argentina, Litio

Portofino confirma salmueras ricas en litio en proyecto Yergo en Argentina

07/04/2021
Proyecto de litio Yergo, febrero de 2021. / Cortesía de Portofino Resources.
Portofino Resources informó que el estudio geofísico 2021 y el programa de muestreo geoquímico superficial realizado en su proyecto de litio Yergo, en la provincia de Catamarca – Argentina, identificó dos grandes subcuencas anómalas dentro del Salar de Aparejos, que se caracterizan por una resistividad muy baja (se interpretan como correspondientes a zonas que contienen salmuera).

En un comunicado de prensa, Portofino dijo que la subcuenca occidental tiene unas dimensiones superficiales aproximadas de 2.300 metro x 1.000 metros y una profundidad modelada de aproximadamente 35 metros. En el caso de la subcuenca oriental tiene una expresión de superficie irregular que mide entre 1.800 metros a 2.500 metros de largo por aproximadamente 700 metros de ancho con profundidad modelada de entre 44 metros y 65 metros.

El estudio geofísico VES se realizó en la totalidad del Salar de Aparejos y en áreas justo más allá del límite del salar. Las mediciones de VES se recolectaron en 41 estaciones, que se utilizaron para calcular los cambios verticales en la resistividad en las unidades litológicas estratificadas horizontalmente y donde los valores de resistividad bajos (1-4 ohmios) y muy bajos (<1ohm) se interpretaron como representativos de estratos portadores de salmuera.

“Los resultados obtenidos de los estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos de 2021 son altamente favorables ya que confirman la presencia de salmueras ricas en litio y el volumen potencial de las salmueras dentro del proyecto de litio Yergo”, dijo David Tafel, CEO de Portofino.

Según Tafel, el siguiente paso para continuar la exploración en Yergo será realizar una prueba de perforación inicial del Salar de Aparejos para evaluar el volumen y el contenido de Li y K de las salmueras y sedimentos dentro de las zonas de baja a muy baja resistividad identificadas por la encuesta VES.

El proyecto de litio Yergo de 2.932 hectáreas está ubicado en la provincia noroccidental de Catamarca, a unos 15 kilómetros del proyecto 3T de Neo Lithium Corp. La propiedad abarca todo el Salar de Aparejos, que se encuentra en la parte sur del ‘Triángulo de Litio’.

Portofino confirma salmueras ricas en litio en proyecto Yergo en Argentina

Argentina, Litio

El Gobierno y las provincias conformaron la Mesa Nacional del Litio

El ministro Kulfas junto a los gobernadores de Jujuy, Catamarca y Salta definieron 5 puntos para avanzar en el desarrollo industrial, científico y tecnológico.
07/04/2021
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, conformó con los gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales; de Catamarca, Raúl Jalil; y de Salta, Gustavo Saenz, la Mesa Nacional del Litio, en la que se propusieron cinco puntos que marcarán la hoja de ruta para el desarrollo de la explotación y la industrialización del litio en esas provincias.

En la mesa también estuvieron presentes la secretaria de Provincias del Ministerio del Interior, Silvina Batakis; el secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, Ariel Schale; y el secretario de Minería, Alberto Hensel.

Los cinco puntos que consensuaron son:
1) La conformación de la Mesa Nacional del Lito entre Jujuy, Catamarca y Salta y a la que se incorpora la Nación. Las provincias ven con beneplácito que la Nación se sume.
2) El respaldo de los gobernadores al proyecto de ley de Movilidad Sustentable presentado por el presidente, Alberto Fernández, el 1° de marzo pasado.
3) La incorporación de investigación y desarrollo a la industrialización del litio con el trabajo conjunto con universidades, centros de investigación, el INTI y el CONICET.
4) El trabajo conjunto para que las provincias unifiquen la normativa para la explotación del mineral y la industrialización, con una mirada sustentable, ambiental y federal.
5) La promoción de proyectos que alienten el desarrollo de la cadena de valor, en línea con el Programa de Desarrollo de Proveedores de la Secretaría de Industria.

“El objetivo de esta mesa es seguir desarrollando la industrialización del litio y en ese sentido estamos recibiendo todos los días propuestas muy buenas. Vemos interés genuino y real en el desarrollo de toda la cadena”, aseguró el ministro Kulfas.

El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, afirmó: “Compartimos un encuentro muy productivo. Logramos conformar una mesa de trabajo para ir avanzando en temas como el desarrollo de proveedores locales, formar parte del proyecto de movilidad eléctrica que está encarando el Gobierno Nacional, el cual apoyamos las tres provincias, así como la necesidad de coordinar normativas entre las tres provincias productoras en conjunto con Nación”.

En tanto, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil afirmó que “el trabajo con el equipo del presidente Alberto Fernández y el ministro Kulfas es clave para consolidar nuestra visión productiva: una minería sustentable, que se vuelca a las comunidades y genera más puestos de trabajo. Catamarca es minera y nuestra visión es una provincia que crece en forma armónica, con reglas de juego claras para los inversores, creando oportunidades para todas y todos, con el apoyo de la mirada federal que tiene el Gobierno nacional”.

Por su parte, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, sostuvo: “Nuestras provincias buscan tener la misma seguridad jurídica y las mismas reglas de juego, como tenemos la decisión política de seguir trabajando juntos para intensificar este sector productivo clave para la creación de empleo”.

A su turno, Hensel aseveró: “Tenemos la gran oportunidad y el gran desafío de desarrollar nuestro potencial geológico, que es de 350 millones de toneladas, pero además, tenemos que incorporar aspectos que hoy son fundamentales como los temas ambientales, sociales y productivos. Por eso es importante esta decisión del Gobierno Nacional”.

Además, del encuentro participaron virtualmente los ministros de producción de las tres provincias. Por Catamarca estuvieron Lisandro Alvarez, Angel Mercado, Maria Fernanda Avila y Enzo Araya; por Jujuy, Exequiel Lello; y por Salta, Martín de Los Ríos.

La industria del litio es una gran oportunidad para el desarrollo de energías renovables y la movilidad sustentable en el mundo. Argentina es la tercera productora de litio y la tercera reserva del mundo. Junto con Bolivia y Chile integra el “triángulo del litio”. Se trata de una región que posee salares con niveles de concentración que hacen que su explotación sea sumamente rentable en relación con otros depósitos.
Según datos de la Secretaría de Minería del Ministerio de Desarrollo Productivo, hoy en la Argentina hay dos minas de litio en operación, una en construcción y 18 proyectos avanzados. En ese total de 21 proyectos de extracción posee recursos por 93 millones de toneladas, pero una vez desarrollados también los proyectos que actualmente se encuentran en investigación se estima que se pueden llegar a extraer 350.000 toneladas anuales.

Con el objetivo de seguir impulsando este sector, esta tarde el ministro de Desarrollo Productivo participará -vía zoom- de la iniciativa del Triángulo de Litio del Wilson Center, “La industria argentina del litio y su papel en la energía renovable mundial”. En este encuentro, copatrocinado por el Banco Interamericano de Desarrollo, se expondrán las distintas iniciativas y acciones que está llevando adelante Argentina para desarrollar la industria del litio.
https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-gobierno-y-las-provincias-conformaron-la-mesa-nacional-del-litio

Chile, Litio

Litio: recurso de interés nacional sin política de Estado

por José Cabello 06/04/ 2021
A pesar de que nuestro país es propietario del yacimiento más importante del mundo, de este metal considerado de interés nacional por su valor estratégico, no hemos sido capaces de generar una política de Estado que optimice su beneficio para el país. Tomando en cuenta la expectante situación que vive nuestro país y esperanzado en cambios que mejoren nuestro futuro, se recomienda que el litio en Chile sea materia a revisar profundamente en una nueva Constitución.
En 1969, cuatro funcionarios del Instituto de Investigaciones Geológicas dependiente de la Corfo iniciaron estudios de terreno que confirmaron la presencia de salmueras ricas en litio en el Salar de Atacama, que además contiene potasio, boro y magnesio. Hoy se le considera el yacimiento de este tipo más importante en el mundo. Durante 2019 se extrajeron 18 mil toneladas de litio, con un valor aproximado de 180 millones de dólares, representando un 23 % de la producción mundial.

Estudios recientes señalan que Chile dispone del 64 % de las reservas del mundo.

Sumando además otros recursos ya conocidos, junto a nuestro potencial de exploración, nos aseguran como país un futuro importante en la industria del litio.

La Comisión presenta a la Presidencia de la República propuestas referidas a llevar adelante una Política Nacional del Litio, identificando una falta de control y regulación por parte del Estado. Además, menciona la complejidad ambiental de esos yacimientos, la necesidad de un cambio en la relación con las comunidades, reafirma el carácter estratégico del litio, sugiere reforzar el rol del Estado, constata la necesidad de reforzar la institucionalidad pública para la gobernanza de salares, se considera necesaria la creación de una empresa controlada por el Estado y generar investigación y desarrollo, para lograr un futuro industrial competitivo. Seis años después, nada de lo propuesto ha sido considerado hasta ahora.
El trascendental descubrimiento hecho por profesionales chilenos, permitió a Corfo tener la propiedad minera del yacimiento. En 1976 se declaró que el litio era una sustancia de interés nuclear y, en 1979, se le consideró de interés nacional por su carácter estratégico. Contradictoriamente, en 1980 se creó la Sociedad Chilena del Litio, donde un 55 % pertenecía a una empresa extranjera, y Corfo, a pesar de ser el dueño del yacimiento, retenía solo un 45 %.

Por otro lado, para explotar otra parte del Salar de Atacama se crea una nueva empresa, llamada Sociedad Minera Salar de Atacama Ltda. (Minsal). Acá se le otorga un 63,7% a otra empresa extranjera, quedándose Corfo con solo un 25 %.

Entre 1982 y 1983 se declara el litio como no concesible.

En 1984 se inicia la producción de litio en Chile. Desde ese año hasta el 2019, se han producido más de 240 mil toneladas de litio con un valor, llevado a precios actuales, de 24.000.000.000 millones de dólares, reflejando que ha sido un muy buen negocio.

En una nueva flagrante contradicción, el dueño del yacimiento (Corfo) ha disminuido su participación. Así, en 1989, Corfo vende su 45% en la Sociedad Chilena del Litio a la empresa extranjera participante en solo 15,2 millones de dólares. Y en Minsal, en 1994, baja su participación al 18 %. En 1995, nuevamente Corfo disminuye su participación vendiendo su 18 % en 7 millones de dólares a SQM, luego Corfo queda sin participación en esta sociedad.

Adicionalmente, es pertinente señalar que los inicialmente socios de Corfo y hoy propietarios de los contratos que permiten la explotación del litio en Chile, han tenido serias dificultades legales a lo largo de su participación como operadores, incluso con escandalosas repercusiones políticas. Esto ha derivado en juicios públicamente conocidos. En relación con lo anterior, se han revisado los contratos y producido nuevas negociaciones que, claramente, reflejaron lo inadecuado de los términos económicos y legales establecidos inicialmente.

En el 2014 se creó la Comisión Nacional del Litio, compuesta por 20 integrantes tanto del sector público como privado, así como dos invitados de los pueblos originarios atacameños. La Cámara de Diputados le pidió que evaluara y propusiera la creación de una “Corporación Nacional del Litio”, que permitiera al Estado empoderarse de la extracción del litio.

La Comisión presenta a la Presidencia de la República propuestas referidas a llevar adelante una Política Nacional del Litio, identificando una falta de control y regulación por parte del Estado. Además, menciona la complejidad ambiental de esos yacimientos, la necesidad de un cambio en la relación con las comunidades, reafirma el carácter estratégico del litio, sugiere reforzar el rol del Estado, constata la necesidad de reforzar la institucionalidad pública para la gobernanza de salares, se considera necesaria la creación de una empresa controlada por el Estado y generar investigación y desarrollo, para lograr un futuro industrial competitivo. Seis años después, nada de lo propuesto ha sido considerado hasta ahora.

Este breve relato muestra que, a pesar de que nuestro país es propietario del yacimiento más importante del mundo, de un metal considerado de interés nacional por su valor estratégico, no hemos sido capaces de generar una política de Estado que optimice su beneficio para el país durante su explotación.

Por todo lo expresado y tomando en cuenta la expectante situación que vive nuestro país, esperanzado en cambios que mejoren nuestro futuro, se recomienda que el litio en Chile sea materia a revisar profundamente en una nueva Constitución.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
https://www.elmostrador.cl/destacado/2021/04/06/litio-recurso-de-interes-nacional-sin-politica-de-estado/

Chile, Litio

Centro de investigación del litio en Chile supera trámite ambiental clave e inicia etapa de construcción

Se trata de una iniciativa de propiedad de la compañía SIMCO, que integran el Grupo Errázuriz (55%) y la taiwanesa Simbalik Group (45%). Este proyecto es parte de una iniciativa mayor, que supone una inversión US$400 millones y la generación de 400 puestos de trabajo en etapa de construcción y 200 permanentes.
Minería Chilena 06/04/2021
Luego de un largo viaje de investigación, que duró varios años y que involucró el trabajo conjunto de IBC Technologies con sede en Utah y la Sociedad Contractual Minera Copiapó, perteneciente al Grupo Errázuriz, en cooperación con la empresa japonesa Chori, el Centro de Investigación del Litio inició su fase de construcción y podría entrar en operaciones a finales de 2021 o durante el primer trimestre de 2022.

El proyecto, que pondrá a prueba la Tecnología de Reconocimiento Molecular (MRT) de IBC, emplea técnicas escalables que permitirán producir litio sin extraer o evaporar agua de las salinas, con un impacto mínimo en el medio ambiente.

La iniciativa, con una inversión de US$8,6 millones, el 18 de febrero pasado dio un paso definitivo para su materialización: ese día, el Sistema de Evaluación Ambiental falló favorablemente respecto a una Consulta de Pertinencia que realizó la Sociedad Contractual Minera de Copiapó, el 24 de noviembre de 2020.

Tecnología

La Tecnología MRT, basada en tecnología ganadora de un premio Nóbel, que se implementará en el Centro de Investigación de Litio podría marcar un cambio importante en la explotación tradicional del litio: permitirá reinyectar la totalidad de la salmuera al salar permitiendo una mejor convivencia con ecosistemas frágiles, marcando una diferencia respecto de las tradicionales que se caracteriza por el uso intensivo del agua y los frecuentes conflictos con las comunidades aledañas.

Otro aspecto relevante del MRT es su alta recuperación. Permitirá el casi completo aprovechamiento del recurso, logrando la extracción directa del 95% del litio contenido en las salmueras, superando el 40% de los métodos actuales.

La planta piloto MRT tendrá la capacidad de realizar pruebas operativas en diferentes tipos de salmuera y determinar los parámetros óptimos de diseño para la posterior construcción de plantas a escala industrial. En una primera etapa, se contempla el pilotaje de la salmuera del Salar de Maricunga y, posteriormente, el pilotaje de la salmuera de Bolivia, Argentina y otros salares en el territorio nacional.

José Joaquín Matte, gerente de Nuevos Negocios del Grupo Errázuriz, destacó la trascendencia de este hito para la minería chilena: “La Tecnología de Reconocimiento Molecular que estamos implementando nos permitirá extraer directamente litio de una forma totalmente diferente a la que se utiliza en Chile, reinyectando totalmente la salmuera a los salares, con costos operativos competitivos y con un mínimo impacto en el medio ambiente.”

El Centro de Investigación es una iniciativa que se desarrolla de manera paralela a la aprobación por parte del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Producción de Sales de Maricunga”, de propiedad de la compañía SIMCO, que integran el Grupo Errázuriz (55%) y la taiwanesa Simbalik Group (45%). Este proyecto supone una inversión US$400 millones y la generación de 400 puestos de trabajo en etapa de construcción y 200 permanentes.

Características del MRT

Es un proceso verde: sin disolventes, solo ácido diluido, agua y base.
Altamente selectivo solo para el litio: permitirá la extracción directa de la molécula de litio y las salmueras restantes serán reinyectadas a la cuenca, sin ningún impacto ambiental. Con ello, los nuevos proyectos superarán una de las principales limitaciones que enfrentan en los salares, como es el caso de Chile, Argentina y Bolivia.
Permitirá la extracción directa de más del 95% del litio contenido en las salmueras crudas, cifra superior al 40% de las tecnologías actuales vía evaporación, lo que hará más abundante la oferta de litio.
No dependerá de la tasa de evaporación de la sal, se puede producir instantáneamente y no esperar 2 a 3 años para que se evaporen las salmueras. Tampoco necesita buenas leyes sobre el litio.

Centro de investigación del litio en Chile supera trámite ambiental clave e inicia etapa de construcción

Argentina, Litio

El Gobierno activa la Mesa del Litio y se ilusiona con extraer 350.000 toneladas anuales

05/04/2021
La industria del litio representa una “gran oportunidad” para el desarrollo de energías renovables y movilidad sustentable a nivel mundial. Argentina es la tercera productora de litio y la tercera reserva de ese mineral en el mundo. El Gobierno está interesado en “desarrollar el sector y sumar la industrialización de este recurso”, tal como informó ayer el Ministerio de Desarrollo Productivo.

Según datos de la Secretaría de Minería, que está bajo la órbita de Desarrollo Productivo, en nuestro país hay dos minas de litio en operación, una en construcción y 17 proyectos avanzados. En ese total de 21 proyectos de extracción posee recursos por 93 millones de toneladas. Los 10 de mayor escala suman el 86% de los recursos que se identificaron hasta ahora.

Las estimaciones oficiales dicen que, una vez avanzados, la producción podría alcanzar 350.000 toneladas anuales. Estas actividades se encuentran principalmente en el noroeste argentino. En el sector de litio las inversiones acumuladas entre 2017 y 2020 totalizaron U$S 1.118 millones y el empleo se ha duplicado en los últimos 3 años. A junio 2020 se registraban 1.474 empleos directos y casi 3.000 indirectos, tal como informó la cartera productiva.

Los proyectos de inversión de este mineral a nivel local pueden representar un aporte relevante para las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta, que albergan los recursos, en especial en las zonas donde se encuentran los salares. Estos poseen un peso importante en la estructura exportadora de estas regiones, especialmente en el caso de Jujuy y podrían incrementarse sensiblemente en las tres provincias al concretarse los proyectos que actualmente se encuentran en marcha.

En este sentido, Argentina está impulsando ese sector estratégico para el crecimiento a largo plazo de la economía y el desarrollo de una industria que promueva “la explotación sustentable y medioambientalmente sostenible de este tipo de actividades extractivas”, afirmó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, recientemente. Además resaltó: “Tenemos que desarrollar energías renovables como proyecto industrial y la manera de que sea sustentable es con industria nacional, con empleo nacional, al mismo tiempo que trabajamos en una agenda federal de industrialización verde”.

El litio es el protagonista excluyente de la actual revolución tecnológica a partir de su utilidad para el desarrollo de baterías para dispositivos móviles como celulares, tablets y laptops. Este mineral clave en la fabricación de sistemas de almacenamiento de energía más eficientes, limpios y ligeros, dio un impulso vital a la aparición de vehículos híbridos y eléctricos.
Las inversiones en el sector

El crecimiento de esta industria está generando un gran interés de empresas, que en las últimas semanas anunciaron inversiones y proyectos productivos para integrarse con actores locales y desarrollar en el país toda la cadena de valor.

En ese sentido, el Grupo BMW, el fabricante alemán de automóviles y motocicletas de alta gama, anunció que realizará una inversión de más de U$S 300 millones para la extracción de litio en Catamarca para luego producir baterías para los vehículos eléctricos. El grupo automotriz alemán eligió a la minera estadounidense Livent ya que estudios ambientales y sociales indicaron que esta empresa emite 25% menos de gases de efecto invernadero (GEI) que los métodos tradicionales de producción de litio, que tiene un uso y manejo eficiente del agua y no realiza agregado de químicos nocivos en su producción.

Además, el Gobierno firmó un memorándum de entendimiento con directivos de la empresa china Jiankang para promover la instalación de una fábrica de baterías de litio en Argentina, y una planta de fabricación de vehículos de transporte urbano de pasajeros de movilidad sustentable en el país, es decir, buses eléctricos. Esta firma integra el Grupo Gotion High Tech y es uno de los líderes mundiales en la producción de baterías para vehículos eléctricos.

“Hay condiciones para que Argentina asuma un rol de liderazgo en materia de electromovilidad, con un marco legal robusto que estamos diseñando”, afirmó el Presidente Alberto Fernández en el último Foro Económico Mundial de Davos, que se realizó a fines de enero. Nuestro país, junto con Bolivia y Chile, integra el “triángulo del litio”. Se trata de una región que posee salares con niveles de concentración que hacen que su explotación sea sumamente rentable en relación con otros depósitos.
La agenda que viene

Con el objetivo de impulsar el desarrollo de este sector clave para el NOA y la industrialización de materias primas dentro del país, el martes el Gobierno realizará la Mesa Sectorial del Litio. Este encuentro reunirá a los gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales; de Catamarca, Raúl Jalil; de Salta, Gustavo Sáenz, entre otros funcionarios nacionales y provinciales.

En tanto, el próximo miércoles Kulfas participará, vía Zoom, de la iniciativa del Triángulo de Litio del Wilson Center. “La industria argentina del litio y su papel en la energía renovable mundial”, es el eje de la reunión. En ese encuentro, copatrocinado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se expondrán las distintas iniciativas y acciones que está llevando adelante nuestro país para impulsar la industria del litio. También hablarán el embajador en Estados Unidos, Jorge Argüello; el secretario de Minería, Alberto Hensel; algunos gobernadores y el CEO de Livent, Paul Graves.

El Gobierno activa la Mesa del Litio y se ilusiona con extraer 350.000 toneladas anuales

Chile, Litio

Un Parque Nacional en grave peligro: Explotación de oro y litio amenazan el Nevado Tres Cruces

En Reportajes
16/03/2021
Ubicado en la región de Atacama, el Parque Nacional Nevado Tres Cruces está compuesto de distintos ecosistemas que lo categorizaron como tal en 1994. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para protegerlo del extractivismo. Proyectos de explotación de oro en las inmediaciones de su corredor biológico y de litio en el salar de Maricunga lo establecen como un territorio amenazado donde se transgreden los derechos de la naturaleza.
Por OLCA*, OCMAL** y RESUMEN


Laguna Santa Rosa, parte del complejo lacustre e hidrológico del Salar de Maricunga, y del Parque Nacional Nevado 3 Cruces

El modelo extractivista implantado en Chile ha conllevado el auge de conflictos socioambientales en distintos territorios del país, producto de no solo los gravísimos impactos en los ecosistemas, sino también por la nula participación vinculante de las comunidades. Así, la defensa de bienes comunes y la imperiosa necesidad de desarrollar una justicia ambiental han sido parte de las banderas de lucha que la población ha levantado frente al avance de distintos proyectos de intervención.

En este sentido, la minería ha tenido un rol central en el norte del país. La explotación, persistente y defendida bajo acuerdos público-privados, ha conllevado la vulneración de diversos ecosistemas, afectando la calidad de vida de las comunidades que los habitan y siendo estas mismas las que han visibilizado los nocivos efectos del modelo.

Ejemplo de aquello es a lo que se enfrenta el Parque Nacional Nevado Tres Cruces, complejo ecosistema que se encuentra amenazado por la intervención de la minería del litio y el oro, siendo este último el que ya cuenta con antecedentes judiciales que lo vieron comprometido por su explotación, y que hoy se enfrenta a la resistencia de las comunidades en el salar de Maricunga.

Cerca de 60 mil hectáreas: el Parque Nacional Nevado Tres Cruces

Ubicado en la región de Atacama el Parque Nacional Nevado Tres Cruces es uno de los tantos ecosistemas presentes en la provincia de Copiapó. Según la información existente en su ficha de CONAF, se encuentra dividido en dos sectores que, en total, abarca 59.081,87 hectáreas; la parte norte contempla el sector de la laguna Santa Rosa, mientras que la sur la laguna del Negro Francisco, ambos reconocidos sitios Ramsar.

Ambos sectores se unen por un corredor biológico, que no se encuentra bajo protección en la legislación actual, por lo que ha sido un espacio intervenido directamente por el sector minero.

Bofedales, lagunas y fauna como 3 tipos de flamencos y las parinas forman parte de este gran ecosistema que posee el Parque Nacional y que convive con otros cercanos como lo es el salar de Maricunga, los volcanes Nevado Tres Cruces y Ojos del Salado. Así, el comprender la relación entre ecosistemas del mismo territorio se torna fundamental para contemplar las implicancias de los proyectos -en curso y latentes- que intervienen en este frágil territorio.


Al lado izquierdo Imagen referencial del Parque Nacional Nevado Tres Cruces, al lado derecho el parque con el Corredor Biológico que aún no es protegido (fuente: CODEMAA).

Para Roberto Vergara, presidente de la Asociación Guías de Turismo de Atacama, la situación en la que se encuentra el Parque Nacional es única en el país. En sus palabras, el espacio cuenta con «islas de terrenos privados, de mineras extractivistas, dentro de las hectáreas de protección y preservación de las especies nativas de esta zona y las especies migrantes«.

Esta situación es vital de comprender debido a que el Parque Nacional comparte la cuenca hidrográfica de la cual también forma parte el salar de Maricunga y las lagunas anteriormente mencionadas, según lo declara su plan de manejo fechado en 1997, tres años después de su creación.

Por ende, los proyectos que se emplazan en dichas «islas de terrenos privados», como también en el resto de la cuenca, afectan a la totalidad del ecosistema. A modo de ejemplo, Vergara reflexiona acerca de los proyectos de explotación del litio en Maricunga, los cuales, en sus palabras, van a «afectar directamente la zona sur del salar que es donde está la laguna«, comprendiendo como un «sistema en conjunto» la totalidad del territorio que contemplan las lagunas, los bofedales y el salar.

Sin embargo, no es una situación exclusiva del momento actual, sino que, indica Vergara, «la amenaza es real, constante y no es nueva«.

Kinross en la mira: la avaricia del oro

En el norte del país, espacio fuertemente intervenido por la minería, el oro es objeto del modelo extractivista desde hace décadas. Uno de estos casos se encuentra liderado por la empresa Kinross, compañía de capitales canadienses que se encarga de la extracción de oro en distintos lugares del mundo como Rusia, Ghana, Brasil y Chile.

Fundada en 1993, Kinross se instala en Chile considerándose como la empresa minera líder respecto a la explotación de oro a escala internacional. Compañía que, reiterativamente en su sitio web, señala que promueve un trabajo responsable y sustentable. Sin embargo, los antecedentes dan cuenta de lo contrario.


Kinross a escala internacional | Imagen: @KinrossChile

Actualmente la transnacional canadiense cuenta con tres proyectos que se vinculan, necesariamente, con el Parque Nacional Nevado Tres Cruces: uno en operación, otro en trámite y un tercero paralizado.

El primero de estos es conocido como «La Coipa», perteneciente a Minera Mantos de Oro y ubicado a 140 kilómetros al noroeste de Copiapó, cuyas actividades fueron suspendidas en 2013 debido al «agotamiento de sus reservas económicamente explotables». Sin embargo, en febrero de 2020 la empresa dio a conocer la reapertura de la explotación proyectando una producción de 690 mil onzas de oro.

La mina a cielo abierto está acompañada, a la fecha, del desarrollo de estudios de otros territorios adyacentes a «La Coipa» para su eventual explotación. Asimismo, se encuentra ubicada al noroeste del Parque Nacional Nevado Tres Cruces y, a la vez, del salar de Maricunga.

Esto es fundamental al momento de considerar la crisis hídrica que afecta al territorio. Ya en 2012, una investigación del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) señalaba que «el Salar Maricunga, reserva hídrica central para abastecer a la cuenca, está en este momento proporcionando su agua para satisfacer las necesidades industriales de la mina La Coipa», lo que da a conocer el aprovechamiento de bienes comunes en pos de la actividad económica.

Asimismo, la misma instalación provocó la contaminación del acuífero que le rodeaba tras la filtración de tranques de relave, escenario que comparte con que, en 2008, la minera Mantos de Oro fue «el segundo emisor más grande de mercurio en Chile«, contaminación que ha sido centralmente denunciada pero sin ser profundamente abordada por la política pública.


Ubicación de La Coipa (círculo rojo) a un costado de Salar de Maricunga y Parque Nacional Nevado 3 Cruces | Imagen: Google Maps, editada

Respecto a proyectos que no ha podido materializar -pero que se encuentra en trámite- existe «Lobo Marte», ubicado en la franja Maricunga a 160 kilómetros al este de Copiapó, y que busca explotar oro el lugar por cerca de 15 años de vida útil contemplados en su planificación, materializándose su construcción para el año 2025 pese a aún estar desarrollando su estudio de factibilidad.

Las alarmas se encienden, y aún se encuentran latentes, debido a la cercanía que este proyecto tiene con el Parque Nacional Nevado Tres Cruces, donde tras la revisión de su mapa, señalado en su sitio web se visualiza en las cercanías del corredor biológico que, como se ha indicado anteriormente, no se encuentra bajo protección en la legislación actual, pero forma parte del frágil ecosistema.


Ubicación de Lobo Marte (círculo rojo) a un costado del Parque Nacional Nevado 3 Cruces | Imagen: Google Maps, editada

Sin embargo, el antecedente más conocido sobre Kinross, que afectó directamente al ecosistema del Parque Nacional, data del año 2009 y que mantiene, a la fecha, paralizada la faena.

Se trata de la Minera Maricunga, ubicada a 170 kilómetros al este de Copiapó y que comenzó sus faenas en 1996, siendo adquirida por Kinross la mitad de la operación en 1998, y el restante en 2007. Dos años después, en 2009, la compañía canadiense informó la desecación de un humedal que comprometía el Corredor Biológico Pantanillo-Ciénaga Redonda, el cual forma parte del sitio Ramsar que incluye la laguna del Negro Francisco y laguna Santa Rosa, pero que fue obviada por los organismos estatales, entre ellos la CONAF.

Sin embargo, fue en 2016 cuando el Consejo de Defensa del Estado (CDE) interpuso una demanda de reparación por daño ambiental respecto a los efectos que trajo «al ecosistema de la vega Valle Ancho, en particular, a su biodiversidad y componentes asociados«, siendo condenada por el Tribunal Ambiental de Santiago.


Minera Maricunga | Fotografía: Kinross Chile

El fallo dado por el Tribunal señaló que el motivo del daño -que secó parte importante del humedal altoandino- «radica en la extracción de aguas subterráneas, lo que a su vez significó el incumplimiento de sus resoluciones de calificación ambiental tanto respecto a los efectos que ello podía ocasionar en las vegas, como en cuanto a las medidas que debía adoptar ante impactos no previstos».

Pese a que la transnacional enfatizaba en la utilización legítima de los derechos de aprovechamiento de aguas, el Tribunal indicó que estos dejan de ser legítimos «cuando vulnera normas jurídicas o permisos vigentes«. En contraparte, el mismo Tribunal rechazó una segunda demanda interpuesta contra la minera, referido a su responsabilidad sobre la vega Pantanillo, la cual forma parte del mismo corredor. Pese a las pruebas presentadas, se declaró el plazo prescrito.

Así, la mina a tajo abierto se encuentra, bajo el concepto de la empresa, en una etapa de Paralización Temporal Parcial desde fines de 2016. Sin embargo, la etapa se considera de suspensión y busca acomodar sus obligaciones ambientales presentes en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA).

En conversación con Cesar Pizarro, jefe de la Sección de Conservación de la Biodiversidad del Departamento de Áreas Protegidas de CONAF Atacama, este explicó que «la desecación de vegas viene a ser algo super complejo porque hay una reacción en cadena, una vega de altura como Pantanillo va desencadenando un efecto a las vegas que están más abajo. Actualmente estamos monitoreando la situación».

Sin embargo, al consultarle si como CONAF tenían algún monitoreo de la extracción de agua por parte de mineras en el Parque Nacional, el representante de CONAF señaló que es la DGA la que está a cargo de ese monitoreo. Frente a la pregunta de si existían evidencias de que la Laguna Santa Rosa esté disminuyendo su área producto de la extracción de agua por las mineras, Pizarro respondió que aún no han podido llegar a conclusiones, y que están en un proceso de sofisticación satelital de su sistema de monitoreo para tener más datos al respecto.

Pizarro señaló enfáticamente en que estaban haciendo todo lo posible por proteger el Parque Nacional, sin embargo la conversación con él da cuenta de la poca capacidad fiscalizadora y de monitoreo que tiene la CONAF respecto a los cuerpos de agua y la intervención que realiza minera Kinross en la zona.


Ubicación de Minera Maricunga (círculo rojo) | Imagen: Google Maps, editada

Además de la condena del Tribunal de Santiago por la extracción indiscriminada de agua hasta secar los complejos ecosistemas -humedales-, en 2019 se dio inicio a la formalización de la transnacional luego que comunidades Colla presentaran una demanda por el delito de daño ambiental, llevándose a cabo en el Tribunal de Garantía de Copiapó.

Actualmente, la formalización se encuentra en un «proceso de conciliación» entre ambas partes, mientras que Kinross presentó, el mismo 2019, una demanda contra la comunidad Colla Río Jorquera por «actuar de mala fe». Ambos, procesos que mantienen la tensión en el territorio.


Pozos de extracción de agua de Kinross en pleno Parque Nacional

La supuesta transición: el litio en Maricunga

El salar de Maricunga es un ecosistema ubicado a 168 kilómetros al noroeste de Copiapó, siendo el salar más austral de Chile y cuya parte sur se encuentra dentro del Parque Nacional Nevado Tres Cruces, siendo incluida en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado y formando parte de un ecosistema mucho más amplio y complejo.


(Fotografía: Salar de Maricunga | Fuente: visitchile.com)

Entendido como un espacio frágil, único y muy sensible a los cambios bajo los que puede ser sometido, Maricunga se encuentra hoy en la mira de tres proyectos que lo comprometen como parte de la clamada «transición energética» liderada por la alianza público-privada promovida por los gobiernos postdictatoriales.

Dos son los proyectos de extracción que apuntan a Maricunga como un ecosistema a intervenir. Uno de estos corresponde a Proyecto Blanco, liderado por la empresa Minera Salar Blanco S.A. que cuenta con capitales estadounidenses, chilenos y australianos, con una inversión de más de US$500 millones.

Las empresas que confluyen en este proyecto son Lithium Power International Limited (australiana), Minera Salar Blanco SpA (chilena) y Li3 Energy Inc (estadounidense), siendo representadas legalmente Cristóbal García-Huidobro Ramírez, presidente de Minera Salar Blanco (MSB), quien fue Director Ejecutivo de la Hidroeléctrica Totoral S.A. entre 2011 y 2015, mismo periodo de tiempo donde comunidades mapuche de Rupumeica, Curriñe y Maihue denunciaron malas prácticas de la empresa que presidia, señalando que «le ha ofrecido millones de pesos a la gente de la comunidad para que acepten la llegada del proyecto hidroeléctrico».

El proyecto en cuestión contempla tres fases de elaboración, proyectando una vida útil de 24 años y una producción de hasta 78 mil toneladas de metales al año, trabajando una superficie de 4.700 ha.

Para esto, considera la extracción de salmuera desde pozos utilizando 209 l/s dependiendo de la estación del agua, pudiendo aumentarla a 315 l/s, trabajando con bombas de pozo profundo de hasta 200 metros que permitirán su transporte hacia las instalaciones de homogenización y, posteriormente, evaporación.


Mapa referencial del proyecto | Captura de pantalla de recurso del SEA

Por su parte, el segundo proyecto de extracción se titula Producción de Sales Maricunga, liderado por la empresa SIMCO SpA donde convergen capitales chilenos y taiwaneses, representados legalmente por Alejandro Puelles Ocaranza en representación del Grupo Errázuriz, el cual se encuentra encabezado por Francisco Javier Errázuriz Ovalle, hijo del polémico político y empresario Francisco Javier Errázuriz Talavera («Fra Fra») vinculado a diversos casos de corrupción económica e incluso de trata ilegal de personas.

Como punto a considerar, es importante señalar que los mencionados ya cuentan con antecedentes sobre la vulneración de derechos de agua luego que en 2014 la Sociedad Contractual Minera Compañía de Salitre y Yodo Cala Cala, conocida como Cosayach, parte del grupo económico, fuera condenada, señalaron los medios, por mantener en funcionamiento 38 pozos habilitados «sin que tales acciones se encontraran amparadas en ningún derecho de aprovechamiento o título legítimo».

La inversión de US$350 millones contempla una superficie de más de 2 mil ha, proyectando la producción de 50 mil toneladas de metales en 24 años de vida útil. En este sentido, durante su fase de operación las salmueras extraídas se distribuirán: 130 l/s en piscinas de evaporación solar, 130 l/s en la planta de LIOH y 15 l/s de uso de agua industrial, provenientes del núcleo salino Maricunga.

Ambos proyectos, a la fecha, se encuentran frenados por diferentes recursos legales presentados por las comunidades de los territorios que se verán eventualmente afectados.


Mapa referencial del proyecto | Captura de pantalla de recurso del SEA


Corredor biológico que une el salar de Maricunga con la laguna Santa Rosa

En tercer lugar, Maricunga cuenta con un proyecto de exploración realizado por la Corporación Nacional del Cobre de Chile (CODELCO) titulado Exploración Salar de Maricunga que fue ingresado los últimos meses de 2020.

En este, CODELCO busca recolectar información hidrológica sobre el salar, la cual le permitirá evaluar los bienes comunes presentes en el ecosistema con proyección, específicamente, a la cantidad de litio existente.

Con una inversión de US$15 millones, la exploración se realizará a 171 km al noroeste de Copiapó, desarrollándose en 10 meses de vida útil y considerando, entre otras cosas, la construcción de 16 pozos, de una estación meteorológica y la realización de tres pruebas de bombeo.


Mapa referencial del proyecto | Captura de pantalla de recurso del SEA


Salar de Maricunga

Ecosistema(s) amenazado(s)

El Parque Nacional Nevado Tres Cruces es comprendido no sólo como un ecosistema en sí, sino como un articulador de estos. La biodiversidad, la relación de las comunidades con el territorio y las dinámicas propias de la naturaleza dan cuenta de una interconexión fundamental a comprender al momento de realizar proyectos de intervención, cuestión que el empresariado, a la fecha, no ha priorizado.

Y es que la fragilidad ecosistémica que busca proteger el Parque Nacional -mediante su categoría como tal- se ha visto abruptamente intervenida con anterioridad y hoy, nuevamente, está en la mira del modelo extractivista. Las «islas de terrenos privados», una delimitación flexible y la avaricia empresarial sobre el bien común del agua y metales del territorio son aspectos que ya son una realidad, de la cual se proyecta una intervención aún más profunda.

En ese sentido, Lesley Muñoz Rivera, integrante de la comunidad indígena Colla Comuna de Copiapó y del Observatorio Plurinacional de Salares Andinos, y Roberto Vergara, presidente de la Asociación Guías de Turismo de Atacama, concuerdan en un punto esencial: el comprenderlo como un sistema en conjunto.

Así, las comunidades -por ejemplo, Colla- han exigido la participación de las consultas amparadas por el derecho internacional bajo el Convenio 169 de la OIT, considerando que pese a que las instalaciones de los proyectos de litio se encuentren al norte del salar, una perspectiva ecosistémica empuja a considerar también sus efectos en la zona sur, considerando la relación que se genera en base a la cuenca del lugar, así como también se exige sobre los proyectos liderados por Kinross en el corredor biológico.


Ubicación de múltiples intervenciones en el ecosistema | Imagen: Google Maps, editada

Horizonte: justicia ambiental, derechos de la naturaleza y planificación ecosistémica

El intempestivo y constante avance del extractivismo en Chile ha significado el auge de una crisis socioambiental que ha afectado tanto a la naturaleza como a las comunidades que habitan los territorios.

Bajo una lógica de usurpación e intervención de los bienes comunes, el empresariado ha dejado gravísimas consecuencias y agudizado una crisis latente sin hacerse responsable de aquello y, en el mismo sentido, sin considerarlo para proyectos futuros.

Así, el auge de las resistencias en distintas escalas ha ido progresivamente tomando forma por parte de la población que se ha visto amenazada. Ante la nula consideración de los derechos de la naturaleza, son las comunidades las que han posicionado las problemáticas medioambientales en base al respeto irrestricto que se debe tener con los territorios, como también con las culturas, tradiciones, actividades y formas dignas de vida que se desarrollan en estos.

Como respuesta a un modelo extractivista que ha perdurado durante décadas, la agenda gubernamental -y privada- ha virado hacia una supuesta transición de carácter «verde». Sin embargo, dicha etiqueta promovida por el neoliberalismo ha mostrado ser solo la continuación y adaptación del modelo existente; una afirmación de la destrucción e intervención de los ecosistemas con fines económicos particulares.

El caso del Parque Nacional Nevado Tres Cruces da cuenta de aquello: una nula comprensión, tanto del empresariado como de la política pública, de la complejidad de los ecosistemas, que se aleja del horizonte de justicia ambiental que las comunidades han buscado instalar.

De esta forma, en la defensa de los territorios se ha enfatizado en la importancia de una planificación territorial con enfoque ecosistémico que contemple esta mirada amplia, profunda, vinculante y dinámica, con una planificación territorial con enfoque por cuenca hidrográfica; contraria a la mirada parcelada, tal como ha sido durante décadas, la misma que agudiza, sistemáticamente, la crisis socioambiental actual.

Al cierre de esta nota, se intentó tomar contacto mediante los correos que los titulares y representantes legales señalaron en sus fichas de los proyectos de litio. Sin embargo, no se ha tenido respuesta.

* Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales

** Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina

El presente escrito forma parte de una serie de notas de una investigación que se encuentra en curso titulada «MARICUNGA AMENAZADO: Ambición, extractivismo y resistencias frente al litio», la cual tiene como objetivo sistematizar la situación a la que se enfrenta el ecosistema del salar de Maricunga ante el avance de la explotación del litio en el territorio.
https://resumen.cl/articulos/un-parque-nacional-en-grave-peligro-explotacion-de-oro-y-litio-amenazan-el-nevado-tres-cruces

Chile, Litio

La urgente transición postextractivista en Chile: El caso de Maricunga y el Litio

25/03/2021
La crisis medioambiental ha sido utilizada por el empresariado y los Estados como una justificación para avanzar en nuevas formas de extractivismo bajo una «tonalidad verde». En este escenario, la eventual explotación del litio en el Salar de Maricunga da cuenta de la urgencia de desarrollar una transición postextractivista que irrumpa y trastoque el modelo actual bajo pilares como la gestión comunitaria y el ordenamiento ecosistémico, junto a la consagración y desmercantilización de los derechos humanos y de la naturaleza.
Por OLCA*, OCMAL** y RESUMEN
El avance de la agenda extractivista en Chile ha sido una constante histórica que se profundizó llegada la dictadura cívico-militar. A través de la instauración del neoliberalismo y la vulneración de los derechos de la población y la naturaleza. Todo para darle continuidad a la ganancia económica de un pequeño grupo de empresarios nacionales y transnacionales; cuestión que se ha reforzado en la postdictadura.

Sin embargo, la crisis medioambiental que azota a escala mundial producto de la violenta relación promovida por el modelo ha encontrado una no tan nueva presentación bajo la cual reordenarse. Con una «tonalidad verde», la elaboración de alianzas público-privadas han tenido como horizonte promover una supuesta «transición» hacia un modelo más «amigable» con los ecosistemas.

Contrariamente, ha sido bajo el mismo paradigma, que se ha impulsado la continuación y profundización del extractivismo planteando como objetos nuevos bienes comunes en materia minera y energética. En este sentido, lejos de alterar la estructura actual, solo se afirma la inseparable relación que existe con este modelo.

Tal es el caso del litio, metal utilizado, entre otras cosas, para la fabricación de baterías de dispositivos como computadores, celulares y autos eléctricos (electromovilidad), formando parte de las piedras angulares que buscan explotarse bajo esta agenda política impulsada por los gobiernos chilenos -más aún desde 2014 hasta la fecha-, proyectando la duplicación de su producción para 2025, para lo cual sería necesario intervenir territorios ubicados al norte del país que cuentan, además de la experiencia histórica de la explotación minera, con una crisis hídrica que se vería agudizada mediante la extracción de grandes cantidades de agua desde los salares altoandinos.

Este escenario ha puesto énfasis en la importancia de avanzar en propuestas que permitan dar término al modelo extractivista, dando paso a una transición hacia una nueva forma de relación con los ecosistemas. Así, el postextractivismo se instala como una opción y necesidad urgente, una que debe ser abordada multidimensionalmente y que, en el caso de la eventual explotación del Salar de Maricunga, presenta importantes aspectos a considerar en el debate público.

Salar de Maricunga


Mirar desde Maricunga

Ubicado a poco más de 160 kilómetros al noroeste de Copiapó en la región de Atacama, el Salar de Maricunga se levanta como un frágil ecosistema a una altura de cerca de 4 mil metros sobre el nivel del mar.

Con una biodiversidad donde abundan vicuñas, guanacos, flamencos, gaviotas andinas, bofedales y humedales andinos, la parte sur de Maricunga forma parte del Parque Nacional Nevado Tres Cruces, integrando una gran cuenca hidrográfica y, por ende, teniendo una férrea relación con otros ecosistemas que son parte del Sistema Nacional de áreas Silvestres Protegidas (SNASPE) como la Laguna Santa Rosa y la Laguna Negro Francisco.

Pese a su fragilidad ecosistémica, Maricunga se encuentra actualmente amenazado por la explotación del litio propulsada por el empresariado nacional y transnacional. Al ser el segundo salar en importancia de reservas de litio luego del de Atacama, se ha colocado en la mira y generado la proyección, incluso, de proyectos a plazo en base a la mercantilización de los bienes comunes, cuestión respaldada por la agenda impulsada por el gobierno.

Actualmente, tres son los proyectos que amenazan con intervenir el salar sustentándose en el litio:

1. Una exploración liderada por CODELCO, cuyo objetivo sería recopilar información hidrogeológica, además de realizar una evaluación preliminar del metal presente en formato salmuera.

2. Una extracción (Producción Sales Maricunga) encabezada por SIMCO SpA en 2.202 hectáreas con una inversión de US$350 millones, buscando producir 5.700 toneladas anuales de carbonato de litio, 9.100 de hidróxido de litio y 38.900 de cloruro de potasio.

3. Una extracción (Proyecto Blanco) liderada por Minera Salar Blanco S.A. con una inversión de US$527.000.000, utilizando 4.700 hectáreas y proyectando la producción de 20.000 toneladas anuales de carbonato de litio y 58.000 de cloruro de potasio.

Sin embargo, el Salar de Maricunga cuenta con intervenciones previas como también con proyectos que se realizarían en la cuenca hidrográfica y/o en los ecosistemas con los cuales dialoga. Estos estarían principalmente relacionados con la explotación de oro liderados por las empresas Kinross y Fenix Gold. La primera, con antecedentes en el territorio por sus instalaciones «Minera Maricunga» y «La Coipa», explotaciones que ya han afectado gravemente al ecosistema completo como también a las comunidades, provocando, en el caso de la primera, la sequedad de humedales altoandinos y generando daños irreparables a la vega Valle Ancho ubicada en el corredor biológico Pantanillo-Ciénaga Redonda; concretamente, la extracción de agua subterránea por las faenas de Minera Maricunga secó el humedal del lugar, afectando a todo el ecosistema de la cuenca, incluyendo su biodiversidad. Asimismo, La Coipa presentó en 1994 la filtración de tranques de relave, contaminando el acuífero con mercurio e impactando al ecosistema completo; sin embargo, el hecho fue obviado por la política pública pese a la gravedad del hecho.

En este contexto, la misma transnacional canadiense busca instalar durante los próximos años su proyecto «Lobo Marte», el cual conllevaría faenas en las inmediaciones del mismo corredor biológico que une los dos polígonos del Parque Nacional Nevado Tres Cruces. Con un promedio de producción de 6,4 millones de onzas de oro, casi 2 millones más de lo que señalan en su propio sitio web, el proyecto se encuentra actualmente bajo un estudio de factibilidad, el cual espera terminar a fines de 2021, dando paso a su materialización mediante obras de construcción para el año 2025 y, su primera producción, para 2027, con una vida útil de 15 años en un ecosistema donde Kinross ya cuenta con historial respecto a graves daños medioambientales.


Ubicación de múltiples intervenciones en el ecosistema | Imagen: Google Maps, editada

De esta forma, el observar desde Maricunga la profundización del extractivismo mediante la mercantilización del litio permite comprender no solo los graves y notorios efectos en el ecosistema, sino también el modo en el que las comunidades se relacionan con este y cómo se torna fundamental una mirada ecosistémica de los conflictos socioambientales.

Y es que estos se han levantado por la resistencia en los territorios contra quienes buscan intervenirlos. En este caso, la eventual explotación del litio tiene como antecedente el peso histórico de la minería en el norte del país; uno en el cual nunca se ha considerado verdadera y vinculantemente a las comunidades.

Movimiento en ciernes: la defensa irrestricta

Es precisamente el peso histórico de la minería lo que abunda en el relato de quienes han apostado por resistir al avance de los proyectos de mercantilización del litio. Dicha situación, consideran, es una continuación del modelo extractivista y no una alternativa, como lo ha intentado mostrar tanto el empresariado como también el gobierno de turno, conceptualizando proyectos como «extraordinariamente importante».

De esta forma, existe una caracterización del movimiento en ciernes que se está constituyendo en defensa del Salar de Maricunga, el cual ha logrado frenar momentáneamente el avance de los proyectos de esta índole, entregando una experiencia nutritiva a considerar para la elaboración de un horizonte verdaderamente postextractivista.

Una de estas tiene relación con la composición de la resistencia, la cual se nutre desde su heterogeneidad. Esta situación, la cual se vive en su momento de ciernes, ha permitido la inclusión de distintas y distintos actores en la defensa del territorio, lo cual decanta en la convivencia de interpretaciones y relaciones que se tienen para con el ecosistema. Desde los pueblos originarios, las y los habitantes de las comunas hasta personas y organizaciones que desarrollan el rubro del turismo nutren el momento que viven los espacios de resistencia.

En esta línea, dicha composición también ha permitido converger múltiples visiones desde lo tradicional y social con el salar. La memoria que existe en las comunidades ha permitido, en este sentido, reconocer formas de relacionarse, e incluso proyecciones que no cuadran en el modelo extractivista, enfatizando en la importancia de que este sea superado.


Laguna Santa Rosa, parte del complejo hidrológico del Salar de Maricunga, y del Parque Nacional Nevado 3 Cruces

Asimismo, dicha convergencia de visiones y relaciones también reflejan la comprensión del entramado de ecosistemas que existe en el territorio. Lejos de una visión parcelada, el movimiento en ciernes ha sido capaz de identificar -a partir de sus conocimientos situados- lo fundamental que es la mirada ecosistémica de la problemática, contemplando no solo el Salar de Maricunga amenazado, sino que el resto de territorios como lo es el Parque Nacional Nevado Tres Cruces y el sitio Ramsar que se encuentra en el corredor biológico que une ambas secciones del Parque Nacional.

Es desde esta relación donde la mirada situada y el peso histórico del conflicto toma aún más relevancia. Pese a presentarse como proyectos -actualmente frenados institucionalmente-, las comunidades que se relacionan con el Salar de Maricunga ya conocen las consecuencias de la explotación minera en el territorio. En este sentido, la agudización de la crisis medioambiental aumentaría, indican desde los territorios, considerando que para la extracción de litio se recurriría a sacar grandes cantidades de agua para su posterior procesamiento, decantando eventualmente en graves consecuencias para la cuenca hidrográfica completa, de la cual forma parte Maricunga.

Este conocimiento situado, el cual nace desde los efectos de la minería del oro, boro y la explotación bajo la cual ya se encuentra el Salar de Atacama por la minería del litio, ha permitido consolidar una resistencia del movimiento que apunta profundamente a los derechos de la naturaleza.

De esta forma, no se reniega de lo «normalizado» que pudiera estar en el territorio la llegada de proyectos extractivistas; por el contrario, esto es utilizado como argumento para frenar su intervención.

Así es como, con estos elementos que centran la resistencia en la defensa de los ecosistemas comprendiendo no solo su fragilidad, sino también lo expuesto que han estado durante décadas al modelo extractivista que busca profundizarse bajo un supuesto «paradigma verde», las redes de organización en ciernes han construido un abanico de expresiones para poder frenar su avance.

Y es que la comprensión del momento por el que transitan es fundamental. Al no ser aún una problemática conocida ampliamente por la población (local ni nacional), las comunidades han avanzado en acciones profundas y a plazo, perspectivando la importancia de su crecimiento en número.

En este contexto, la heterogeneidad de actores/as que componen al movimiento han permitido el despliegue a través de distintas herramientas de movilización que abordan las vías con y fuera de la institucionalidad. La elaboración de acciones de protestas, el proyectar un turismo que tribute a exponer la problemática, la intervención en las instancias municipales y la elaboración de recursos para frenar los proyectos dan ejemplo de aquello: una multiplicidad de formas de resistencia, aún en forma muy primigenia, pero fortaleciéndose.

Esta caracterización del movimiento permite comprender y enfatizar en aspectos esenciales que se consideran desde las comunidades en búsqueda de alternativas al extractivismo. El caso de Maricunga representa, por ende, un fenómeno que transparenta la dinamicidad de la resistencia; aquella que, aún en ciernes, proyecta la importancia de que la población valide su relación con los ecosistemas, priorizando la existencia de estos por sobre una profundización del modelo.

Horizonte postextractivista: gestión comunitaria, perspectiva ecosistémica y justicia ambiental

Una verdadera salida del extractivismo es una tarea urgente y que parte de las comunidades la han asumido como tal. En este sentido, la construcción de un horizonte postextractivista está relacionado con un proceso de transformación que cumpla con diversas características que permitan establecer modificaciones estructurales y no cambios parciales o solo de conceptos.

Este escenario también ha intentado ser cooptado por las mismas matrices extractivistas del empresariado. En el caso de Maricunga, se logra observar un proyecto liderado Grupo Errázuriz (el mismo vinculado al proyecto de extracción «Producción de Sales Maricunga») que busca extraer «litio verde» bajo la premisa de generar litio sin extraer agua, para lo cual instalará una planta piloto; caso similar al proyecto liderado por SQM.

Sin embargo, una transición hacia el postextractivismo conlleva irrumpir profunda y medularmente las relaciones que existen actualmente con los ecosistemas. Para esto, el caso de Maricunga deja diversas orientaciones para abordar un proyecto que supere el modelo actual.

En primer lugar, es primordial avanzar en una planificación territorial con enfoque ecosistémico de forma transversal en múltiples territorios -no solo algunos-, teniendo en cuenta las características y dinámicas particulares que promuevan la elaboración de ordenamientos y tomen en cuenta los derechos sociales y los de la naturaleza mediante un uso racional de sus componentes. En este sentido, la situación que afronta el Salar de Maricunga vuelve a enfatizar en este punto mediante una mirada que pareciera ser considerada solo por las comunidades y negada por el empresariado, expresándose tanto en la parcelación de las consultas y participación ciudadana, como en el desarrollo de estudios incompletos sobre los ecosistemas que se verían alterados. Con un Estado que tampoco cuenta con las herramientas para contrastar los estudios presentados por las empresas.

Por otra parte, el crear espacios para que sean las mismas comunidades quienes elaboren la construcción de alternativas que vayan más allá del extractivismo es fundamental para una transición justa donde desde los territorios la organización sea percibida como un proceso vinculante.

Para esto, el dar término a los cerrojos institucionales, no solo de la dictadura cívico-militar sino también de la postdictadura, es una acción fundamental y a realizarse en un corto plazo. Tras el inicio del Estallido Social en Chile, se ha visibilizado aún más la urgencia de dar término a los cercos que prohíben cambios estructurales del modelo extractivista. Así, el proceso constituyente es comprendido como una oportunidad para abrir un debate nutrido desde las propias comunidades.

De esta forma, no solo se torna fundamental avanzar en los proceso de desmercantilización de los derechos sociales y la consagración de los derechos de la naturaleza, sino también proyectar cambios que se relacionen con la institucionalidad ambiental.

En este sentido, la transición postextractivista contempla un entramado diverso y complejo de fenómenos, donde la participación activa y vinculante de las comunidades que habitan y se desarrollan con los ecosistemas es fundamental. Esto conlleva, necesariamente, la elaboración de espacios de gestión comunitaria que tengan un importante grado de participación y no sean meramente consultivos, sino con una gran capacidad de incidencia.

Del mismo modo, la justicia ambiental es un aspecto que también urge en el proceso de transición, donde lejos de una mera «condena económica», el empresariado responsable de alterar los ecosistemas se haga cargo de los efectos que han traído consigo sus proyectos en los territorios. Asimismo, es fundamental que dentro de la misma planificación ecosistémica se consideren los antecedentes de quienes lideran los proyectos de intervención, ejercicio que actualmente es obviado y tomado solamente por las comunidades en resistencia.

A modo de ejemplo; en el caso de Maricunga dos líderes de los proyectos de extracción -Francisco Javier Errázuriz Ovalle y Cristóbal García-Huidobro Ramírez- cuentan con antecedentes respecto a condenas por usurpación de aguas y denuncias desde comunidades mapuche, respectivamente. Antecedentes que parecieran no considerarse de parte de los órganos estatales, los mismos que han facilitado el avance de sus proyectos de mercantilización del litio.

De este modo, la transición postextractivista en Chile está fuerte e intrínsecamente vinculada a cambios estructurales que posicionen el bienestar de los pueblos y la naturaleza por sobre la profundización del neoliberalismo. Lejos de ser un tránsito parcelado, el cambio debe ser estructural y vinculado a todos los territorios; solo una mirada ecosistémica, que contemple estos y otros tantos antecedentes en el debate, permitirá la salida del modelo en crisis.

Una «transición verde» que tenga al litio como su piedra angular para desarrollar la electromovilidad y las «energías renovables», pero que siga profundizando el extractivismo, la desigualdad social (donde los más ricos acaparan la mayor cantidad de energía y recursos) y la histórica subordinación colonial de los países pobres frente a las grandes potencias mundiales, no será ningún cambio a la crisis climática que vive el planeta.

De esta forma, el impulso de los países industrializados bajo una supuesta «transición verde» conlleva una profundización del extractivismo en los territorios, fenómeno donde Chile, y el litio, son un claro ejemplo de aquello. Lejos de lo que pudiera considerarse desde una perspectiva ecosistémica, dicho impulso pareciera ser justificado por el propio empresariado nacional y transnacional, presentándolo como algo fundamental para realizar una reorientación de la explotación de los bienes comunes en el actual contexto de crisis climática.

Así, vislumbrar este vínculo entre la falsa «transición» y la profundización del modelo extractivista, permite establecer una perspectiva crítica ante el avance de una amplia gama de proyectos que se presentan bajo esta etiqueta. La minería de tierras raras en las comunas de Penco y Santa Juana en la región del Biobío dan cuenta de aquello: una política que utiliza el concepto «verde» como máscara para intervenir los ecosistemas, vulnerar los derechos de la naturaleza y justificar el accionar extractivista.

Una salida a la crisis socioambiental podría tener sentido, cuando no solo se pongan por encima las soluciones desde el desarrollo tecnológico y del gran empresariado, sino que desde una participación activa de las comunidades, con un diálogo de toda la sociedad que busque crear una nueva forma de relacionarnos con nuestro medio ambiente, en donde la justicia socioambiental y el respeto de los derechos humanos y de la naturaleza estén al frente de la discusión.

Al cierre de esta nota, se intentó tomar contacto mediante los correos que los titulares y representantes legales señalaron en sus fichas de los proyectos de litio. Sin embargo, no se ha tenido respuesta.

* Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales

** Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina

El presente escrito forma parte de una serie de notas de una investigación que se encuentra en edición titulada «MARICUNGA AMENAZADO: Ambición, extractivismo y resistencias frente al litio», la cual tiene como objetivo sistematizar la situación a la que se enfrenta el ecosistema del salar de Maricunga ante el avance de la explotación del litio en el territorio.

https://resumen.cl/articulos/la-urgente-transicion-postextractivista-en-chile-el-caso-de-maricunga-y-el-litio